Un padre está ausente hasta que aparece... ¿y entonces?
Aquí les comparto algo muy bueno de Jodorowsky
Cuento de Bruno Ferrero:
Un padre estaba observando a su hijo pequeño que trataba de mover una maceta muy pesada. El pequeño se esforzaba, sudaba; pero no conseguía mover la maceta ni un milímetro.
- ¿Has empleado todas tus fuerzas?- Preguntó el padre.
-Sí -Respondió el niño.
-No, aún no me has pedido que te ayude.-Indicó el padre
Decálogo del padre desde la psicogenealogía:
- No caeré en la trampa narcisita de poner a mi hijo varón mi mismo nombre.
- No caeré en la trampa incestuosa de poner a mi hija el nombre de mi madre, mi hermana o mi mujer.
- Aceptaré su sexo sea cual sea y así se lo transmitiré.
- Besaré, acariciaré y abrazaré a mis hijos.
- Dejaré que mi hija viva y elabore su relación edípica conmigo, porque sé que si se siente mujer aceptada por el amor del padre (sin deseo), de adulta va a establecer relaciones de pareja más sanas. De lo contrario, pasará la vida buscando "padres" o se quedará desparejada.
- Competiré con mi hijo varón dejándole ganar a veces. Orinaremos juntos sobre un muro. Nos revolcaremos en la hierba y a veces dejaré que su cuerpo quede sobre el mío.
- Estaré presente y participaré de forma activa en la crianza y educación de mis hijos, desarrollando la asertividad y eliminando toda sombre de agresividad en el trato con ellos. Seré maestro de ejemplos más que de discursos.
- Tomaré de mi padre todos los tesoros que me entregó para entregarlos multiplicados a mis hijos y les daré a ellos todo lo que mi padre no me dio.
- Durante el embarazo, le hablaré y lo acariciaré a través de la fina piel del vientre de su madre.
- Durante el parto estaré presente y ayudaré a cortar el cordón umbilical, aunque la madre sea efectivamente la que lo seccione.
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