lunes, 7 de diciembre de 2009

Huberto Batis


Qué gran privilegio acompañar a mi maestro en la entrega que le hicieron de la medalla de oro Bellas Artes, si no fuera por sus regaños, no hubiera aprendido a escribir. Él hace que la literatura se baje de los estantes para ser materia viva, anécdota, aventura y a la vez exige a sus alumnos la mayor calidad de escritura que puedan dar; como bien lo dijo Fadanelli "o se muestra un poco de talento o se evidencia que uno no sirve para esto".

Contacto

ideas.textual@gmail.com